Motor del éxito
Raúl González Fillar, gerente de Mercadotecnia y Relaciones Públicas de Mercedes-Benz, ‘condujo’ su destino por la ruta de la administración
Marichuy Garduño
Fotos Víctor Abreu

Su andar por el mundo profesional de la administración de empresas le ha dado éxito y bienestar a Raúl González Fillar, gerente de Mercadotecnia y Relaciones Públicas de Mercedes-Benz, quien asegura que es fundamental estar bien con uno mismo para poder desarrollar un excelente papel en el campo laboral.

González Fillar terminó Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana; consiguió su primer trabajo en Volkswagen de México y a sus 41 años de edad, sigue siendo pieza importante en una destacada empresa automotriz a nivel internacional donde tiene gran futuro.

“Una vez que terminé mis estudios envié mi currículum a diversas empresas y tuve la oportunidad de que algunas me hablarán, fue cuando me llamaron de Ford, y acudí de inmediato, no lo dude, ya que era y sigue siendo una importante marca automotriz.

“A lo largo de mi carrera he tenido la fortuna de estar en la industria automotriz, un ramo que me atrae mucho, ya que desde pequeño me gustaban los carritos de juguete”, recuerda el ejecutivo, quien conserva intacto un auto deportivo de juguete, el 300 SL o Alas de Gaviota, que le regaló una amiga de su mamá.

CUANDO EL DESTINO LLAMA
González Fillar empezó a cursar Ingeniería Industrial, pero se dio cuenta que no era lo suyo; lo que él quería era tener más contacto con la gente.

“En aquella época la Universidad Iberoamericana tenía una Administración con varios subsistemas en relaciones laborales, hasta de Filosofía, y una de ellas era la de Mercadotecnia, fue cuando tomé esa opción.

“Terminé mi carrera y he tenido siempre la fortuna de trabajar en marketing. En resumidas cuentas, pude estudiar lo que me gustaba, lo cual me ha llenado de satisfacciones, y haciendo un buen trabajo es como me he podido mantener en mi puesto”, dice.

La recomendación de este administrador para los estudiantes de posgrado es que emprendan el camino con pasión, en lugar de que lo tomen porque está de moda, o sea conveniente.

“El éxito de cualquier trabajo, no importa de cuál, ni de qué universidad provengan, es que lo hagan con gusto”, señala el directivo.

González Fillar añade que el estudio es una inversión de gusto, por lo que es negativo cursar una carrera para después ejercerla sin ganas o, peor aún, nunca ejecutarla.

“En México hay excelentes escuelas. Y bueno, años atrás había muchas oportunidades para hacer posgrados en el extranjero, pero no es necesario salir del país. Lo digo porque aquí en la empresa tenemos muchos practicantes europeos, sobre todo alemanes que tienen  intercambios con universidades mexicanas, por ello, quienes elijan esta maestría háganlo con gusto sin necesidad de ir al extranjero”, agrega.